
Al punto de información se llega ya informado.
El programa de hoy, una mesa en el restaurante a la carta, la pista de tenis a las seis: el huésped lo pide desde el bungaló, en su idioma, y la solicitud acaba en la cola del departamento que la resuelve.
Una sola pregunta, y acaba en la cola correcta.
El huésped escribe al asistente y no tiene por qué saber quién se ocupa de qué. Eso lo sabe ConSergio, que manda la solicitud al departamento competente ya lista para resolver.
- Cada departamento tiene su cola y ve las solicitudes que le corresponden
- Quien la coge sabe de qué alojamiento llega y en qué idioma se ha escrito
- El huésped sigue el estado de su solicitud hasta que está resuelta
Cuatrocientos que llegan, otros tantos que se van
El día en el que el punto de información es el único sitio del complejo donde se hace cola.
Cómo era en el punto de información
- La cola dando la vuelta a la plaza, con las maletas todavía en la mano
- El programa impreso por la mañana, ya viejo a mediodía
- Quien pregunta en inglés, quien en polaco, quien señala con el dedo
Con ConSergio en el punto de información
- Al mostrador llega quien de verdad necesita hablar con alguien
- El programa está en el móvil, actualizado cuando lo actualizas tú
- Cada uno lee en su idioma, y el dedo se queda bajado
Cada solicitud ya sabe a dónde ir
El huésped hace su pregunta y ya está. El reparto lo hace ConSergio, sobre los departamentos que has configurado tú.
| Pide el huésped | Departamento | Quién la coge |
|---|---|---|
| Una mesa en el restaurante a la carta para esta noche | Restauración | El maître y los jefes de sala |
| Dos tumbonas en primera fila para mañana | Playa | Los socorristas de turno |
| El aire acondicionado del bungaló no arranca | Mantenimiento | El equipo técnico |
| Inscripción al torneo de voley playa | Animación | El jefe de animación |
El complejo, visto desde los números
Las colas se acortan
Al mostrador llega quien tiene que hablar con alguien.
Los servicios que se venden
Excursiones, cenas a la carta, alquileres, tratamientos en el spa: sabes cuántas veces se han propuesto en el chat, cuántos se han aceptado y en qué día de la semana pasa más a menudo.
Las preguntas que se han quedado al descubierto
Son la lista de las cosas que el complejo todavía no ha escrito en ninguna parte.
Doscientas llegadas en una tarde.
Cuatrocientas veinte plazas, todas ocupadas.
- 214Solicitudes llegadas hoy
- 96Cerradas sin pasar por el personal
- 31Reservas recogidas en el chat
Las preguntas de la dirección
El programa de animación cambia cada día: ¿puedo actualizarlo yo mismo?
Sí, y se actualiza en el origen. El asistente responde con los contenidos que has subido tú, así que cambias el programa desde el panel y desde ese momento es lo que se oyen responder los huéspedes, en cualquier idioma en el que lo pregunten. Quien tenga el chat ya abierto lee la versión nueva en el mensaje siguiente.
Tengo restaurante, playa y piscina: ¿cuentan como alojamientos distintos?
No, un complejo es un solo alojamiento y la tarifa es por alojamiento. Los puntos de servicio se convierten en entradas del catálogo y en departamentos a los que repartir las solicitudes. Lo que cambia al subir de plan es cuánto lo usas: los mensajes incluidos cada mes y las funciones que se añaden.
¿Qué pasa si se me acaban los mensajes del plan?
Te avisamos antes de que ocurra, así puedes subir de plan para el mes en curso. Los mensajes incluidos se renuevan cada mes, y las solicitudes enviadas desde el catálogo de servicios no consumen ninguno.
¿Puedo dar acceso a todo el personal?
Sí. Cada persona entra con su propio acceso y con el rol que le des, Propietario o Recepción, y además del rol puede asignarse a un departamento, así las solicitudes de cocina no acaban entre las de mantenimiento.
Abre el próximo sábado con el punto de información libre.
El programa del día lo lee quien quiere, cuando quiere, en el idioma que habla. En el mostrador se queda lo que una persona tiene que hacer de verdad.