Quien gestiona a distancia tiene problemas distintos de quien tiene recepción.

Abajo tienes los seis perfiles comparados: quién responde hoy, el peor momento y qué cambia.

Distintos usos

Elige tu actividad y mira cómo te ayuda ConSergio

Respondes , desde el móvil, desde donde estés.

El peor momento es el huésped delante de la puerta que no encuentra el código.

Las preguntas que vuelven en cada llegada son siempre las mismas: cómo se entra y cuál es la contraseña del wifi.

A esas responde ConSergio en cuanto los huéspedes las hacen.

Lo que te toca a ti lo ves al volver a abrir el panel, con la solicitud ya recogida.

El número en el que empiezas a fijarte es cuántas solicitudes llegan fuera de horario.

Respondes mientras sirves el desayuno, a veces en tres idiomas distintos en la misma mesa.

El móvil que tenías en la mano para traducir, por fin, puedes dejarlo.

Qué ver por aquí, dónde se come bien: son respuestas que ahora da ConSergio, con las palabras que has escrito tú.

Si piden mesa para cenar o un taxi al amanecer, encuentras la solicitud en el panel.

Queda por mirar qué recomendaciones de la zona se siguen de verdad.

Responde la recepción, en las horas en las que está abierta.

El resto del tiempo el huésped espera.

El problema nace cuando llegan cuatro huéspedes juntos y suena el teléfono.

Los horarios del desayuno, el aparcamiento, el spa: todas preguntas que responde ConSergio, y desde el mismo chat el huésped reserva los demás servicios.

Todas las solicitudes llegan al tablón, y las atiendes cuando vuelves al mostrador y estás libre otra vez.

A fin de mes se mira cuántos extras se han vendido, y a qué hora.

Tu personal se pasa el día con las mismas preguntas, y mientras tanto en la barrera hay cola para el check-in.

ConSergio responde a los huéspedes también cuando la recepción está cerrada, y las preguntas son siempre las mismas: horarios de la piscina, lavandería, bar.

Si hace falta el personal, la solicitud llega completa a quien tiene que atenderla.

Menos llamadas, menos interrupciones, y más servicios reservados desde el chat.

Responde el punto de información, y el sábado del cambio se forma la cola.

El programa impreso sigue circulando cuando las actividades ya han cambiado.

Las mismas preguntas llegan en cuatro idiomas, a menudo mientras el personal ya está atendiendo otra cosa.

ConSergio habla el idioma del huésped, mantiene el programa al día y hace reservar actividades y excursiones desde el chat.

Cada solicitud va al departamento que se encarga, del restaurante al mantenimiento.

A fin de semana ves qué servicios se han pedido y cuántas reservas han nacido en el chat.

Respondes , y te buscan cuando ya estás ocupado con otros huéspedes.

El peor momento es el huésped recién llegado que llama a oscuras, mientras tú estás al otro lado del refugio.

Las preguntas vuelven siempre: ¿cómo se enciende la estufa? ¿Dónde está el baño? ¿A qué hora se cena?

ConSergio responde en tu lugar, en el idioma de quien escribe, usando lo que has subido tú.

Cuando hace falta , la solicitud te llega ya redactada, con el nombre y la hora.

Tú sigues con el trabajo que tienes entre manos, y el huésped ya tiene la respuesta.

De serie

Cuatro funciones, para cualquier uso

Sea cual sea el tamaño de tu alojamiento, esto es todo lo que necesitas.

  • El QR por donde pasa el huésped

    En la mesilla de la habitación, en el poste de la parcela, en la puerta de un refugio. El huésped lo escanea y escribe, sin descargar nada y sin registrarse.

  • El chat multiidioma

    Reconoce el idioma en cada mensaje y responde con los contenidos que has subido tú.

  • El tablón de solicitudes

    Nuevas, en curso, resueltas. Las mismas tres columnas para quien tiene tres habitaciones y para quien tiene treinta.

  • La tarifa única

    Se paga por alojamiento, no por habitación, y el conserje multiidioma está incluido en todos los planes.

Recibas como recibas, se empieza así

Abres la cuenta y el primer QR está listo para imprimir en una tarde.